Son muchos los factores que pueden descompensar la diabetes, entre los más frecuentes:
-Falta de inyección de insulina o antidiabéticos orales
-Aumento de la ingesta de carbohidratos en la dieta
-No realizar el ejercicio físico suficiente
-Existencia de una enfermedad o situación que aumente las necesidades de insulina, por ejemplo infecciones, traumatismos, intervenciones quirúrgicas, embarazo.
Síntomas:
En una primera fase puede aparecer un síndrome clásico que consiste en polidipsia (aumento de la sensación de sed), poliuria (aumento de la cantidad de orina), polifagia (aumento del apetito) y pérdida de peso, a pesar del aumento de apetito. También pueden aparecer infecciones de repetición, mala cicatrización de heridas, prurito (picor), neuropatía, enfermedad coronaria o vasculopatía, sobre todo si aparecen en pacientes menores de 45 años.
Tratamiento:
El tratamiento adecuado consiste en la reposición de líquidos para corregir la deshidratación y la administración de insulina para reestablecer los niveles de glucosa en sangre a valores normales.
la administración de insulina para reestablecer los niveles de glucosa en sangre a valores normales.
Si no se trata adecuadamente puede evolucionar hacia:
Coma hiperosmolar:
Es un síndrome clínico que aparece en pacientes diabéticos tipo 2 en tratamiento con antidiabéticos orales. Se caracteriza por una cifra de glucosa en sangre por encima de 600 mg/dl, un aumento de la osmolaridad plásmatica por encima de los 350 mOsm/l y ausencia de cuerpos cetónicos en sangre. Se acompaña de manifestaciones como disminución del nivel de conciencia, que puede ir desde la somnolencia hasta el coma profundo; deshidratación, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, convulsiones y focalidad neurológica.
Cetoacidosis diabética:
Esta complicación se presenta en pacientes con diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2 en tratamiento con insulina. Las causas más frecuentes que son las infecciones y el abandono de la terapia insulínica. Así mismo, es una forma de comienzo muy frecuente en la diabetes tipo 1.
La sintomatología clásica comienza con un cuadro de vómitos, aumento de la producción de orina, aumento de la sensación de sed, aumento de la frecuencia respiratoria, fetor cetónemico, alteraciones del nivel de conciencia y dolor abdominal.
En la analítica de sangre aparecerá un aumento de glucosa en sangre mayor de 300 mg/dl, cuerpos cetónicos elevados en plasma, acidosis metabólica y en orina aparecerán cuerpos cetónicos y glucosa elevada.
Es necesario el ingreso hospitalario para instaurar el tratamiento adecuado que consistirá en reposición de líquidos e iones, administración de insulina para disminuir los niveles de glucosa en sangre y desaparezcan los cuerpos cetónicos en orina y tratar las causas que han precipitado el cuadro, por ejemplo la infección.
Los factores de riesgo para la diabetes gestacional abarcan:
Ancestro hispano o africano
Tener más de 25 años al quedar embarazada
Antecedentes familiares de diabetes
Parto previo de un bebé con un peso por encima de 4 kg (9 lb)
Obesidad
Infecciones repetitivas
Aborto espontáneo o muerte de un recién nacido de manera inexplicable
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Síntomas:
Generalmente, no hay síntomas o éstos son leves y no son potencialmente mortales para la mujer embarazada. Con frecuencia, el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre retorna a la normalidad después del parto.
Los síntomas pueden abarcar:
Visión borrosa
Fatiga
Infecciones frecuentes, incluyendo las de vejiga, vagina y piel
Aumento de la sed
Incremento de la micción
Náuseas y vómitos
Pérdida de peso a pesar de un aumento del apetito
Tratamiento:
Generalmente, no hay síntomas o éstos son leves y no son potencialmente mortales para la mujer embarazada. Con frecuencia, el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre retorna a la normalidad después del parto.
Los síntomas pueden abarcar:
Visión borrosa
Fatiga
Infecciones frecuentes, incluyendo las de vejiga, vagina y piel
Aumento de la sed
Incremento de la micción
Náuseas y vómitos
Pérdida de peso a pesar de un aumento del apetito
Pruebas y exámenes
La diabetes gestacional puede no causar síntomas. Todas las mujeres embarazadas deben recibir una prueba oral de tolerancia a la glucosa entre las semanas 24 y 28 del embarazo para detectar la afección.
Los objetivos del tratamiento son mantener los niveles de azúcar (glucosa) dentro de los límites normales durante el embarazo y asegurarse de que el feto esté saludable.
Vigilancia del bebé:
El médico debe examinarlos con cuidado tanto a usted como al feto a lo largo de todo el embarazo. El monitoreo fetal para revisar el tamaño y la salud del feto con frecuencia incluye ecografía y cardiotocografía en reposo.
Una cardiotocografía en reposo es un examen simple e indoloro para usted y su bebé. Se coloca una máquina que percibe y muestra los latidos cardíacos del bebé (monitor fetal electrónico) sobre el abdomen. Cuando el bebé se mueve, su frecuencia cardíaca suele elevarse a 15 a 20 latidos por encima de la tasa regular.
El médico puede observar el patrón de latidos del bebé comparado con los movimientos y averiguar si el bebé está bien. El médico buscará incrementos en la frecuencia cardíaca normal del bebé que ocurren dentro de cierto período de tiempo.
Dieta y ejercicio:
El manejo de la dieta puede proporcionarle las calorías y nutrientes que usted necesita para su embarazo, controlar los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre y evitar la necesidad de tomar medicamentos. El ejercicio regular también puede ayudarle a mantener el nivel de azúcar en la sangre mejor controlado.
Consumir una alimentación balanceada es una parte clave de cualquier embarazo. El alimento que usted come le ayuda a su bebé a crecer y desarrollarse dentro de su vientre. Debido a que cada embarazo es diferente, el médico y el dietista organizarán una dieta sólo para usted.
La mejor manera de mejorar la dieta es consumiendo una variedad de alimentos saludables. El médico o la enfermera le prescribirán una vitamina prenatal diaria y le pueden sugerir que tome hierro o calcio adicionales. Hable con el médico o la enfermera si usted es un vegetariano o está con alguna otra dieta especial.
Recuerde que “comer para dos” no significa que usted tenga que consumir el doble de calorías. Usted por lo regular necesita sólo 300 calorías extras al día (como un vaso de leche, un plátano (banano) y 10 galletas).
Si el manejo de la dieta no controla los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre, se le pueden prescribir medicamentos orales para la diabetes o terapia con insulina. Será necesario que usted misma controle sus niveles de azúcar (glucosa) en la sangre durante el tratamiento.
La diabetes es causada por un problema en la forma como el cuerpo produce o utiliza la insulina. La insulina es necesaria para mover el azúcar en la sangre (glucosa) hasta las células, donde ésta se usa como fuente de energía.
Cuando usted tiene diabetes tipo 2, el cuerpo no responde correctamente a la insulina. Esto se denomina resistencia a la insulina y significa que la grasa, el hígado y las células musculares normalmente no responden a dicha insulina. Como resultado, el azúcar de la sangre (glucemia) no entra en las células con el fin de ser almacenado para obtener energía.
Cuando el azúcar no puede entrar en las células, se acumulan niveles anormalmente altos de éste en la sangre, lo cual se denomina hiperglucemia. Los niveles altos de glucemia con frecuencia provocan que el páncreas produzca insulina cada vez más, pero no la suficiente para seguir al ritmo de las demandas del cuerpo.
Las personas con sobrepeso tienen mayor riesgo de padecer resistencia a la insulina porque la grasa interfiere con la capacidad del cuerpo de usarla.
Por lo general, la diabetes tipo 2 se desarrolla gradualmente. La mayoría de las personas con esta enfermedad tienen sobrepeso en el momento del diagnóstico; sin embargo, la diabetes tipo 2 puede presentarse también en personas delgadas, especialmente en los ancianos.
Los antecedentes familiares y la genética juegan un papel importante en la diabetes tipo 2. Un bajo nivel de actividad, una dieta deficiente y el peso corporal excesivo (especialmente alrededor de la cintura) aumentan significativamente el riesgo de desarrollar este tipo de diabetes.
Entre otros factores de riesgo están los siguientes:
Edad superior a 45 años
Colesterol HDL de menos de 35 mg/dL o niveles de triglicéridos superiores a 250 mg/dL
Presión arterial alta
Antecedentes de diabetes gestacional
Intolerancia a la glucosa identificada previamente por el médico
Raza/etnia (las poblaciones de afroamericanos, hispanoamericanos e indígenas americanos tienen altos índices de diabetes)
Síntomas:
Con frecuencia, las personas con diabetes tipo 2 no presentan síntoma alguno. En caso de presentarse síntomas, éstos pueden ser:
Visión borrosa
Disfunción eréctil
Fatiga
Infecciones frecuentes o de curación lenta
Aumento del apetito
Aumento de la sed
Aumento de la micción
Tratamiento:
El objetivo inmediato es bajar los altos niveles de glucemia. Los objetivos a largo plazo son prevenir complicaciones relacionadas con la diabetes.
El tratamiento principal para la diabetes tipo 2 es el ejercicio y la dieta.
Aprendea estas Habilidades:
Usted debe aprender habilidades básicas para el manejo de la diabetes, las cuales ayudarán a evitar complicaciones y la necesidad de atención médica. Entre estas habilidades se encuentran:
Cómo evaluar y registrar la glucemia (véase control de la glucemia)
Qué comer y cuándo
Cómo tomar los medicamentos, si se necesitan
Cómo reconocer y tratar los niveles altos y bajos de glucemia
Cómo manejar los días en que se está enfermo
Dónde comprar los suministros para la diabetes y cómo almacenarlos
Aprender las habilidades básicas puede tomar varios meses. Siempre continúe instruyéndose sobre la enfermedad y sus complicaciones. Aprenda como controlarla y convivir con ella. Con el tiempo, manténgase actualizado sobre las nuevas investigaciones y tratamientos.
Autoexamen:
El autoexamen se refiere a ser capaz de revisarse uno mismo la glucemia en el hogar. También se denomina automonitoreo de la glucemia (SMBG por sus siglas en inglés). El autoexamen regular del azúcar en la sangre le indica usted y a su médico qué tan bien está funcionando la dieta, los ejercicios y los medicamentos para la diabetes.
Un dispositivo llamado glucómetro puede suministrar una lectura exacta de la glucemia. Hay diferentes tipos de dispositivos. Normalmente, uno punza el dedo con una aguja pequeña llamada lanceta para obtener una gota diminuta de sangre. Se coloca la sangre en una tira reactiva y se pone la tira en el dispositivo. Los resultados deben salir en cuestión de 30 a 45 segundos.
Un médico o un diabetólogo le ayudarán a programar un horario adecuado para hacerse las pruebas. El médico le ayudará a establecer las metas de glucemia.
La mayoría de las personas con diabetes tipo 2 sólo necesitan revisarse su glucemia una o dos veces al día.
Si los niveles de glucemia están bajo control, posiblemente sólo necesite verificarlos unas cuantas veces por semana.
Los exámenes puede hacerse cuando usted se despierta, antes de las comidas y al acostarse.
Se pueden necesitar pruebas más frecuentes cuando usted esté enfermo o bajo estrés.
Los resultados de la prueba se pueden usar para hacer ajustes en las comidas, la actividad física o los medicamentos con el fin mantener los niveles de glucemia en un rango apropiado. Las pruebas identifican el alto o bajo nivel de glucemia antes de que se presenten problemas graves.
Mantenga un registro para usted y su médico. Esto será una gran ayuda si usted está teniendo problemas para controlar su diabetes.
Control de la dieta y del peso:
Las personas con diabetes tipo 2 deben comer aproximadamente a las mismas horas cada día y deben tratar de ser constantes con los tipos de alimento que escogen. Esto ayuda a evitar que la glucemia resulte sumamente alta o baja. La planificación de comidas consiste en elegir alimentos saludables, comer la cantidad adecuada y las comidas a la hora apropiada. Usted debe trabajar de la mano con el médico, la enfermera y un dietista certificado para saber qué cantidades de grasa, proteína y carbohidratos necesita en su dieta. Los planes de comidas deben adaptarse a sus hábitos y estilo de vida diarios y debe tratar de incluir alimentos que le gusten.
Es importante controlar el peso y consumir una dieta bien balanceada. Algunas personas con diabetes tipo 2 pueden dejar de tomar medicamentos después de perder peso, aunque aún tengan la enfermedad. Ver: dieta para la diabetes.
Se puede considerar la posibilidad de la cirugía bariátrica (pérdida de peso) para pacientes con mucho sobrepeso que no estén bien manejados con dieta y medicamentos. Ver:
Cirugía de derivación gástrica
Cerclaje gástrico laparoscópico
Actividad física regular:
Hacer ejercicio en forma regular es importante para todas las personas, pero especialmente si usted tiene diabetes. El ejercicio aeróbico regular ayuda a bajar el nivel de azúcar en la sangre sin medicamentos y también ayuda a quemar el exceso de calorías y grasa, de manera que usted pueda controlar el peso.
El ejercicio puede ayudar a la salud general, mejorando el flujo sanguíneo y la presión arterial. Disminuye la resistencia a la insulina incluso sin pérdida de peso. El ejercicio también aumenta el nivel de energía del cuerpo, baja la tensión y mejora la capacidad para manejar el estrés.
Tenga en cuenta lo siguiente al iniciar una rutina de ejercicios:
Siempre verifique con su médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicios.
Pregúntele al médico o enfermera si usted tiene el calzado correcto.
Escoja una actividad física agradable que sea apropiada para su actual nivel de estado físico.
Haga ejercicio todos los días y a la misma hora, de ser posible.
Controle sus niveles de glucemia en casa antes y después de hacer ejercicio.
Lleve alimento que contenga un carbohidrato de acción rápida en caso de que los niveles de glucemia bajen demasiado durante o después del ejercicio.
Lleve un brazalete de identificación de diabéticos y lleve consigo un teléfono celular para usarlo en caso de emergencia.
Beba líquidos adicionales que no contengan azúcar antes, durante y después del ejercicio.
A medida que cambie la intensidad o duración del ejercicio, es posible que necesite modificar la dieta o medicamento para mantener el nivel de glucemia en un rango apropiado.
Existen varias formas de diabetes. La diabetes tipo 1 solía llamarse diabetes juvenil o insulino-dependiente. Este tipo de diabetes puede ocurrir a cualquier edad, pero se diagnostica con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes.
La insulina es una hormona producida por células especiales, llamadas células beta, en el páncreas, un órgano localizado en el área por detrás del estómago. La insulina se necesita para movilizar el azúcar de la sangre (glucosa) hasta las células, donde se almacena y se utiliza después para obtener energía. En la diabetes tipo 1, estas células producen poca o ninguna insulina.
Sin la insulina suficiente, la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo en lugar de entrar en las células y el cuerpo es incapaz de usarla para obtener energía. Esto lleva a los síntomas de diabetes tipo 1.
Al cabo de 5 a 10 años, las células beta del páncreas productoras de insulina están completamente destruidas y el cuerpo ya no puede producir esta hormona.
La causa exacta se desconoce, pero lo más probable es que haya un desencadenante viral o ambiental en personas genéticamente susceptibles que causa una reacción inmunitaria. Los glóbulos blancos del cuerpo atacan por error a las células beta pancreáticas productoras de insulina.
Síntomas:
Algunas personas no tendrán ningún síntoma antes de que se les diagnostique la diabetes.
Otras pueden notar estos síntomas como los primeros signos de diabetes tipo 1 o cuando la glucemia está alta:
Sentirse cansado o fatigado
Sentirse hambriento
Estar muy sediento
Orinar con mayor frecuencia
Perder peso sin proponérselo
Tener visión borrosa
Perder la sensibilidad o sentir hormigueo en los pies
Para otras, los síntomas de advertencia de que se están poniendo muy enfermos pueden ser los primeros signos de diabetes tipo 1, o pueden suceder cuando la glucemia está muy alta (ver cetoacidosis diabética):
Respiración profunda y rápida
Boca y piel seca
Cara enrojecida
Aliento con olor a fruta
Náuseas o vómitos, incapacidad para retener los líquidos
Dolor de estómago
La glucemia baja (hipoglucemia) se puede desarrollar rápidamente en personas con diabetes que estén tomando insulina. Los síntomas aparecen típicamente cuando el nivel de glucemia cae por debajo de 70. Tenga cuidado con:
Dolor de cabeza
Hambre
Nerviosismo
Latidos cardíacos rápidos (palpitaciones)
Temblores
Sudoración
Debilidad
Tratamiento:
Los objetivos inmediatos del tratamiento son tratar la cetoacidosis diabética y los altos niveles de glucemia. Debido a la aparición súbita y gravedad de los síntomas en la diabetes tipo 1, es posible que las personas con diagnóstico reciente de diabetes necesiten permanecer en el hospital.
Los objetivos a largo plazo del tratamiento son:
Reducir los síntomas
Prevenir complicaciones relacionadas con la diabetes, tales como ceguera, daño neurológico, insuficiencia renal, cardiopatía y amputación de extremidades.
Usted es la persona más importante en el manejo de la diabetes y debe conocer los pasos básicos para el manejo de esta enfermedad:
Cómo reconocer y tratar el nivel bajo de glucemia (hipoglucemia)
Cómo reconocer y tratar el nivel alto de glucemia (hiperglucemia)
Planeación de las comidas para diabéticos
Cómo administrar la insulina
Cómo controlar la glucemia y las cetonas en orina
Cómo ajustar el consumo de insulina y alimentos durante el ejercicio
Cómo manejar los días en que se está enfermo
Dónde comprar los suministros para diabéticos y cómo almacenarlos
La insulina:
La insulina baja el nivel de glucemia permitiendo que salga del torrente sanguíneo y entre en las células del organismo. Todas las personas necesitan insulina. Las personas con diabetes tipo 1 no pueden fabricar su propia insulina y deben tomarla diariamente.
La insulina se inyecta generalmente debajo de la piel. En algunos casos, una bomba libera la insulina en forma continua. La insulina no viene en forma de píldoras.
Las preparaciones de insulina se diferencian por la rapidez con que empiezan a hacer efecto y su duración. El médico revisará los niveles de glucemia para determinar el tipo apropiado de insulina que se debe utilizar. Se puede mezclar más de un tipo de insulina en una misma inyección para así lograr el mejor control de la glucemia.
Las inyecciones se necesitan por lo general de una a cuatro veces al día. El médico de cabecera o un educador en diabetes enseña a las personas que requieren insulina cómo inyectarse ellos mismos. Inicialmente, la inyección en los niños debe ser aplicada por uno de los padres u otro adulto y hacia la edad de 14 años se puede esperar que la mayoría de los niños se aplique sus propias inyecciones (aunque no se les debe exigir esto).
Las personas con diabetes necesitan saber cómo ajustar la cantidad de insulina que están tomando en las siguientes situaciones:
Cuando hacen ejercicio
Cuando están enfermos
Cuando estén comiendo más o menos alimentos y calorías
Cuando estén viajando
La dieta:
Las personas con diabetes tipo 1 deben comer aproximadamente a las mismas horas cada día y tratar de ser consistentes con los tipos de alimentos que seleccionan. Esto ayuda a evitar que su glucemia se vuelva demasiado alta o baja.
La Asociación Estadounidense para la Diabetes (American Diabetes Association) y la Asociación Dietética Estadounidense (American Dietetic Association ) ofrecen información sobre la planificación de una dieta saludable y balanceada. Igualmente, puede ayudar el hecho de consultar con un dietista profesional o un asesor en nutrición.
Actividad Física:
El ejercicio regular ayuda a controlar la cantidad de glucemia, al igual que quemar el exceso de calorías y de grasa para lograr un peso saludable.
Pregúntele al médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicios. Aquellas personas con diabetes tipo 1 deben tomar precauciones especiales antes, durante y después de cualquier ejercicio o actividad física intensa.
Siempre verifique con su médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicios.
Pregúntele al médico o enfermera si usted tiene el calzado correcto.
Escoja una actividad física agradable que sea apropiada para su actual estado físico.
Haga ejercicio todos los días y a la misma hora, de ser posible.
Controle sus niveles de glucemia en casa antes y después de hacer ejercicio.
Lleve alimento que contenga un carbohidrato de acción rápida en caso de que los niveles de glucemia bajen demasiado durante o después del ejercicio.
Lleve un brazalete de identificación de diabéticos y lleve consigo un teléfono celular para usarlo en caso de emergencia.
Beba líquidos adicionales que no contengan azúcar antes, durante y después del ejercicio.
A medida que cambie la intensidad o duración del ejercicio, es posible que necesite modificar la dieta o medicamento para mantener el nivel de glucemia en un rango apropiado.
La Diabetes es una enfermedad crónica que incapacita al organismo a utilizar los alimentos adecuadamente. Al ingerir los alimentos estos se descomponen convirtiéndose en una forma de azúcar denominada glucosa, que es el combustible que utilizan las células para proveer al organismo de la energía necesaria. Este proceso de transformar los alimentos en energía se llama metabolismo. Para metabolizar la glucosa adecuadamente, el organismo necesita una sustancia llamada insulina. La insulina es una hormona producida en el páncreas (que es una glándula localizada debajo del estómago), y cuya función es regular el uso de la glucosa en el organismo y por lo tanto es esencial en el proceso metabólico. Existen Diferentes tipos de diabetes, cada cual con diferentes sintomas y tratamientos.
Clasificación:
Según los Comités de las distintas asociaciones de diabetes, los diferentes tipos de diabetes se clasifican en varios grupos:
Se presenta principalmente en jóvenes, en su mayoría, durante la infancia. En los pacientes afectados el páncreas pierde la capacidad de producir Insulina, la cual debe ser administrada diariamente para que la persona pueda metabolizar la glucosa de los alimentos. No se conoce con exactitud las causas de pérdida de funcionalidad del páncreas, pero juegan un papel importante determinados virus, factores genéticos, autoinmunitarios, etc.
Diabetes Mellitus tipo 2
Se caracteriza por un complejo mecanismo fisiopatológico, cuyo rasgo principal es el déficit relativo de producción de insulina y una deficiente utilización periférica por los tejidos de glucosa (resistencia a la insulina). Se desarrolla a menudo en etapas adultas de la vida, es muy frecuente la asociación con la obesidad y el sedentarismo, mostrando una pronunciada agregación familiar.
Diabetes Gestacional
Alteración del metabolismo de los hidratos de carbono que aparece durante el embarazo. Las variaciones hormonales que se producen en la mujer durante este periodo de su vida provocan, en algunos casos, alteraciones importantes en los niveles de glucosa en la sangre materna lo que estimula en alto grado la producción de insulina por el feto. Esta anomalía conlleva un aumento exagerado del tamaño de distintos órganos fetales. Es importante conseguir un diagnóstico adecuado y precoz que permitan un correcto tratamiento y prevención de las complicaciones.
Diabetes tipo Mody
Se denomina de este modo a la diabetes de la edad adulta que aparece en pacientes jóvenes. Se trata de una entidad hereditaria. Para su tratamiento no es necesario el aporte de Insulina, al menos durante los primeros años tras su diagnóstico.