[Un mensaje etéreo en el aire. Parte I]
Curso de PLC
- Curso de Apicultura y Apiterapia - Curso de Serigrafía
Hace poco murió el mp3 que me había comprado hace ya un año para mi cumpleaños anterior. Lo curioso, fue que falleció pocos días después de haber cumplido un año más. Como no me habían podido obsequiar nada mis papás, decidí hacer algo yo, así que me compré un reproductor nuevo. Y como resulta que a veces no tengo tiempo para cambiar la música, siempre me es útil poner el sintonizador de emisoras (ya, sí… la radio xD). Y programando las emisoras, fui escuchando, y escuchando, y me di cuenta de que emisoras hay varias (bastantes diría yo), pero de un tiempo a esta parte, todas han caído en el mismo vicio. ¿A qué vicio me refiero? Pues, al reggetón. (no sé en realidad si llamarlo vicio). Realmente da pena como las emisoras radiales nacionales han sucumbido ante el creciente mercado populacho, no hay emisora que no esté tocando este tipo de temas. Años atrás, recuerdo que a cierta radio chilena, conocida por su temática romántica y popera, directo a las mujeres dueñas de casa, jamás nunca había sonado algo que no fuera parecido a Yuri o Myriam Hernández, y ahora, cualquier cosa menos eso. Está bien que el ritmo sea pegajoso, que sirva quizás para ponerlo en la disco e ir a bailar. No niego que dan ganas de bailar realmente. Pero, musicalmente hablando, es una porquería. ¡Ojo! Es tan sólo una opinión personal. Y me baso en la calidad de la música que entregan; bases realmente uniformes, monótonas y mensajes bastante atrofiantes. ¿Adónde quedaron las grandes bandas?, ¿con qué música están creciendo los niños de mi patria?
Años anteriores, recuerdo que censuraron el video de Robbie Williams, Rock DJ, tan sólo porque mostraba unas escenas de carne cruda que, en mi opinión, no sobresalían de una típica película gore o algo parecido. Pero si se escucha todos los días en la radio una canción que tiene por letra “ven aquí, vas a sentir lo que es bueno” y porquerías que ni siquiera dan a la imaginación, nadie se espanta. Y si la mamá ve bailar a su hija una canción de “Calle 13” y es para el colegio, está orgullosa, pero no sabe que diantres es lo que está motivando. Mientras que si tiene a su hijo en una pieza escuchando un poco de Metallica, lo acusa de que se va a ir al infierno.
O sea… ¿que estamos cultivando? Si en realidad nos vamos a preocupar de lo que estamos escuchando, que sea en serio.
